Vistas desde la puerta de nuestro hotel
A la hora prevista nos levantamos, y bajamos para coger el autobús dirección aeropuerto. Sin problema el autobús llego y nos dejo en el aeropuerto. Embarcamos en el avión. Yo me pedí ventana, ya que acordamos que una vez cada uno. Al mirar por la ventana me sorprendí al ver unos de los motores goteando. Goteando bastante. Algunas personas de mantenimiento observando la fuga y un camión de bomberos al lado. Imaginaros, a punto de hacer un vuelo de 8 horas y con un motor goteando. Yo me moría. El avión no despegaba. Y pasaban los minutos sin nadie dar explicaciones. Hasta que a la media hora mas tarde de nuestra embarque, nos comentan que hay un fallo en uno de los motores (¡¡que sorpresa!!) que van a intentar solucionarlo o que sino nos cambiarían de avión. Y yo rezando a todos los santos para que nos cambiaran de avión. ¿Con que confianza íbamos a volar??
Pues la reparación no resulto, y después de otra media hora más, deciden bajarnos del avión y quedar a la espera de que nos preparen otro. Al bajar nos dan un vale de 5 libras a cada uno para gastar en el aeropuerto por las molestias. Así que a las 10 de la mañana, volvimos a subir a la puerta de embarque. Pasaron varias horas, y hasta las 13 no estuvo listo el avión. Volvimos a embarcar esta vez más tranquilos. Ya si que si volábamos a New York.
 

RECOGIDA EN LIMUSINA

A las 16,30 hora local tocamos suelo Americano, por mucho que corrimos para salir del avión hacia la zona de aduanas, cuando llegamos había muuuuucha cola. Así que tardamos cerca de 1 hora y media en pasar el control. Pero yo ya estaba tranquila, porque ya estábamos allí.
Debido a la avería del avión, mi planning para ese día estaba medio perdido. Supuestamente teníamos que llegar a las 11 de la mañana y llegamos a las 17 h de la tarde. Pero bueno dentro de lo malo, intentaríamos reubicarlas en otros días.
Pasamos el control sin ningún problema, el agente nos realizo las típicas preguntas, eso si sin ni siquiera levantar la cara. Nos toco la saboria, pensé, veremos a ver si no nos manda al cuarto. Pero todo fue ok. Recogimos las maletas. (Menos mal no las veía desde Gibraltar). Y salimos en busca del chofer de la limusina.
He de reconocer que el chofer fue muy mal educado, al salir vimos el cartelito con mi nombre, nos dirigimos hacia el. Y sin mediar palabra, ni un saludo, ni como ha ido el viaje, ni bienvenidos a América, empezó a andar o mejor dicho a correr porque es que no lo podíamos alcanzar tirando de nuestras maletas hasta llegar a la limusina.

La limusina era blanca muy bonita, impresionante, todos saltábamos de alegría, pero estaba arañada, por dentro sucia, alfombra rota, cristal rajado, en fin, no quede muy contenta con el servicio. El traslado duro aproximadamente 1 hora, íbamos en el coche disfrutando cada detalle que descubríamos tan típico de allí. Que si un coche de policía, un camión gigantesco, los primeros rascacielos, y las vistas de New York ….

 HOTEL WOLCOTT

Precioso. Al llegar al hotel, le pagamos lo acordado al chofer (la propina ya la tenia incluida en el precio) y nos dice que son 15 dólares mas por “tollen” creí entender. Después de la mala atención, de verdad que pensé este nos esta cobrando la propina doble. Pero por no liar, pagamos y se fue. De todos modos al siguiente día teníamos la excursión de Contraste con Gerardo y yo pensaba preguntarle si esto era normal.Nuestro hotel “Wolcott” es ideal para lo que fuimos. Céntrico, limpio para mí reunía las condiciones que necesitábamos. Es verdad que es un hotel viejo, pero esta cuidado, y tiene su encanto. Además la recepción es espectacular. Los muffin de rechupete para el desayuno. Una habitación triple, bastante amplia con un baño pequeñito, pero suficiente. Soltamos las maletas, y decidimos ir a buscar la estación de metro mas cerca para comprar la Metrocard imprescindible. (30 dólares cada uno, viajes ilimitados durante 7 días).Teníamos 2 estaciones bastante cerquita del hotel, pero cual fue nuestra sorpresa al salir por la puerta al encontarnos de frente con el Empire State Building. Al llegar no nos fijamos con la historia de la limusina y las maletas. Pero ahí estaba majestuosa e impresionante.

 El tema de comprar las metrocard fue un show, solo llevamos billetes grandes, y no te daban cambio. No había ninguna taquilla alrededor para que nos dieran cambio. Así que tuvimos que volver a salir y comprar algo para que nos lo dieran. Tened cuidado con las metrocard también al pasar por el torno, al ponerse verde para pasar si tardáis mucho, y no pasáis y volvéis a dar a la tarjeta, ya no abre y tenéis que esperar creo que 15 min. mas o menos, creo recordar, para volver a usarla. A nosotros no nos llego a pasar pero lo leí en algún sitio. Y cuidadito donde la guardáis, si esta arañada o doblada no pasa. La de mi marido se estropeo un poco y nos dio un susto. Ya pensábamos que teníamos que comprar otra.

TIME SQUARE, EL CENTRO DEL MUNDO

La idea de coger el metro era para llegar a Time Square a dar una vuelta, ya era de noche teníamos hambre y estábamos muy cansados después de madrugar tanto y del vuelo.
Cuando salimos de la boca de metro, nos quedamos parados en el sitio. Tantas luces, personas, ruido, tiendas, restaurantes,…. Tus ojos miran y miran y no puedes parar de mirar….boquiabierto.


Según el planning íbamos a cenar en el Bubba Gumb, el restaurante que hace referencia en la película de Forrest Gumb. Lo encontramos bien debido a que mi amigo se había descargado el plano de New york off line. La verdad es que tuvo una buenísima idea. Yo no caí en ello. Pero he de reconocer que si no fuera por esto hubiésemos llegado tarde a muchos sitios o directamente no lo hubiésemos encontrado. Tened en cuenta que si es verdad que hay wifi casi por todo los lados (metros, tiendas, restaurante,…) Debes de entrar en esos sitios, y perder tiempo que si coge conexión o no. Así que el plano offline fue todo un acierto.Cuando entramos en el Bubba Gumb había por los menos 20 personas esperando, dimos nuestros nombres y nos sentamos a esperar. No tardaron ni 15 min. en llamarnos, el local muy tematizado pero con un pequeño inconveniente, el aire acondicionado esta a tope.

 
 

ATENCION MUY IMPORTANTE: llevaros algo de manga larga de abrigo siempre, aunque sea el mes de Agosto. Dentro de los locales y en los restaurantes literalmente te mueres de frío. Menos mal que nosotros llevábamos jersey y rebecas, porque con todo y con eso, os puedo asegurar que comimos rápido con tal de salir de allí. Es muy divertido la forma en la que te atiende el camarero para llamarlo, pero no lo desvelo para que os llevéis la sorpresa. La comida muy buena, gambas, gambas y más gambas. Pedimos la cuenta. Detallo lo de la cuenta porque me parece importante de saber.
El precio que viene en las cartas es sin impuestos y sin propinas. Eso significa que tu pides un plato de entre 15 y 20 dólares y terminas pagado cerca de 25 a 30 dólares. O sea que la cuenta no te sale. La propina es obligatoria, pero si que puedes elegir el porcentaje. Normalmente te viene especificado el importe y los diferentes porcentajes para que tú haga la suma total. En fin que esa noche pagamos por los tres, 80 dólares incluida la propina. Y pedimos varios platos para compartir, eh!! No os vayáis a creer que pedimos un plato cada uno.
En resumen, gran parte de tu presupuesto de este viaje se te va en comida y propina.

 

Ya estábamos que no podíamos con nuestros cuerpos, eran más de las 22.00 horas y llevamos despiertos casi 24 horas. Así que caminito para el metro y para hotel a descansar. Nuestra primera noche en New York tocaba a su fin, y solo quedaba soñar con la de cosas que descubriríamos  al siguiente día, y al otro, y al otro…….

Aquí os dejo un mapa de los que hicimos ese día. Aunque recorrimos poco.
Con esto terminamos este post, espero que os haya gustado. Y si es asi, darle a me gusta, y compartirlos en las Redes Sociales!! Gracias!!!
Sigue leyendo nuestro segundo día en la gran manzana…..
Si no te quieres perder las 5 experiencias imprescindibles de Nueva York, haz click en este link.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *