Estatua de la libertad

Nueva York: Estatua de la Libertad y Zona Financiera

Como de costumbre el reloj sonó sobre las 7 de la mañana. Ya estábamos dispuesto para un nuevo día en esta fantástica ciudad. Hoy tocaba la Estatua de la Libertad. Desde que empecé a preparar el planning mi marido insistía en que quería subir a la corona de la Estatua, que no se conformaba con verla por fuera. Así que sacamos las entradas online, la visita estaba reservada para las 9,30 de la mañana. Cogimos el metro directo hasta White Hall St..Pronto encontramos Battery Park, canjeamos los tickets que habíamos comprado a través de la web, y nos fuimos directamente a las colas de seguridad antes de embarcar. Los barcos van saliendo cada 15 min aproximadamente. Subimos a la parte superior exterior del barco para poder divisar el skyline mientras nos adentrábamos en las aguas de la desembocadura del río Hudson.

ESTATUA DE LA LIBERTAD 

Sé que muchas personas prefieren coger el Ferry de Staten Island porque es gratuito y pueden ver la Estatua, pero personalmente creo que se pierde mucho si no se llega a los pies de la Señora de América. Y ni contar subir la escalera interior hasta la corona. El control de seguridad de acceso a la estatua es muy parecido al de los aeropuertos. Tienes taquillas donde dejar todo bolso, chaquetones, etc… Solo te permiten llevar la cámara de foto y poco más. Esta claro que la Estatua representa un símbolo muy importante para Estados Unidos y después del atentado del 11S, primero se cerro la visita interior, y ahora la permiten pero con muchísimos controles de seguridad. En la parte interior, en el centro de la Estatua se sitúa una antorcha, y en uno de los laterales, un museo con toda su historia.
 

Siguiendo las indicaciones de una guía, nos dirigimos a los pies de la escalera muy estrecha y en forma de caracol. Solo podíamos subir de uno en uno. No lo veo recomendable para personas que tengan algún problema de movilidad, para niños muy pequeños o personas con claustrofobia. Subes, y subes, sin ver el final y la verdad es que cansa. 354 escalones en total.

 La vista a través de la corona no es que sea espectacular, de hecho apenas se ve por los ventanales. Más bien es la sensación de encontrarse dentro de la corona en si.

Después de 5 min. escasos arriba, donde un vigilante se ofrece a echar una foto de familia, emprendimos la bajada. Ayy ¡!! Como duelen las piernas.!!Dimos un paseo por el museo donde vimos una replica de la cara, historia de cómo la trajeron desde Francia, e información varia relacionada.
 

Al salir, en la parte exterior se encuentra una tienda de souvenir, una pequeña tienda donde comprar algunos refrigerios, y un parque con un montón de animales.

ELLIS ISLAND

 Descansamos un rato, y repusimos fuerzas para continuar. Volvimos a coger el barco para dirigirnos a Isla Ellis, donde los emigrantes desembarcaban antes de entrar en Estados Unidos y pasaban los controles médicos y de registros.
 
Este lugar contiene un museo, y un par de salas mostrando fotos y documentos de los emigrantes. Personalmente, no quisimos perder mucho tiempo, dimos una vuelta por el edificio y volvimos a coger el barco para regresar a la isla de Manhatan, las manecillas del reloj seguían avanzando y había mucho que ver aun.Al desembarcar nos topamos de frente con la Esfera del 11S, continuamos dirección al Distrito Financiero buscando el Charging Bull.

 

ZONA FINANCIERA

Famoso toro plantado en Broadway, donde según dicen traen buena suerte tocarles las partes nobles. Así que todos a probar suerte!! Jijiji. Fotito de rigor. 

El hambre se hacia sentir, y un poco mas hacia delante nos encontramos un restaurante Friday. Entramos y almorzamos varios entrantes para compartir.
Continuando con nuestro planning ahora tocaba la iglesia de la Trinidad, con su cementerio adjunto. Remanso de paz y tranquilidad en el ajetreo de esta inmensa ciudad.
 

En frente paseamos por Wall Street, Federal Hall con la estatua de George Washington, lugar de la investidura del primer presidente de Estados Unidos.

 
La Bolsa de New York, donde se mueve el mayor mercado de valores del mundo en volumen monetario. Tienda Tiffany´s, aunque no me atreví ni a entrar.
 

Desde allí nos dirigimos hacia la zona 0. Era fácil orientarse porque de lejos se ve el one World Trade Center o la torre de la libertad construida en memoria a los atentados del 11S.

Después de sopesar, decidimos no subir a la torre. El precio era de 32 dólares cada uno y nuestra dosis de rascacielos ya estaba cubierta por la visita del día anterior al Empire State. En los cimientos de las torres gemelas, se encuentra dos piscinas, en las que se erigieron paneles de bronce donde se grabaron los nombres de las víctimas que fallecieron en los atentados contra el Word Trade Center en 1993 y 2001, así como los muertos durante el ataque al Pentágono en Virginia y en el avión que se estrelló en Pensilvania. Es muy impresionante y da mucho sentimiento.

 

MUSEO 11-S

A pocos metros nos encontramos con el Museo del 11 S. Eran sobre las 5 de la tarde, y no recuerdo una cola excesivamente larga. Creo que en 20 min estábamos dentro. El precio de la entrada era 24 dólares por adultos.
En la fachada de la torre norte del World Trade Center, a 21 metros bajo tierra se encuentra el museo del 11S. A un lado de la rampa de entrada, están las escaleras de acceso desde la antigua plaza elevada a la calle por donde escaparon centenares de supervivientes. He de decir que personalmente, no me gusto el museo. Sé que es un recuerdo y un legado histórico, pero es que lo veo muy macabro. El sentimiento es de angustia totalmente. Describe muy bien paso a paso todo lo ocurrido. Y ves muchos objetos de las victimas que fallecieron. Para mi hijo que tiene 12 años y solo sabe por lo que le contamos, le resulto muy interesante, porque es parte de la historia. Pero realmente, es espeluznante. Recuerdo que al cabo de una hora, mi amiga se sentó en un banco y me dice: ya no puedo mas, esto es demasiado triste, vamonos…. Y sinceramente es exactamente como me sentía yo también. Salimos de allí, cabizbajo, y bastante apagados.

Nos dirigimos Century 21, un centro comercial, a ver si nos cambiaba las ideas y nos animábamos un poco. Se encuentra justo delante del Museo. Es un centro comercial bastante grande, con varias plantas en la que puedes encontrar casi de todo. Según comentaban en algunos foros y diarios, había buenos precios. Nuestra idea del viaje, no era precisamente de pasar horas en tiendas. Pero si que queríamos llevarnos algunas cosillas de recuerdos. Mi hijo loco con las gorras. Y yo también me lleve mi gorra de los Yankees!!! Encontramos algunas gangas de ropa de Tommy Hilfiger y gafas de sol de marcas a muy buenos precios. Cuando salimos de allí ya era de noche. Así que más contentos y animados nos dirigimos hacia la estación de metros Cortland St. y nos bajarmos en la 49 St direccion a Ellens Stardust Diner. Este es un restaurante muy animado, donde los camareros aparte de servirte la comida y atenderte, cantan y bailan alrededor de las mesas. Son verdaderos artistas de Broadway. Es un espectáculo en si. La comida normal, con precios normales para Nueva York. Pero por el ambiente vale la pena.
Os dejo un vídeo;
 
  Agotados de otro interminable día de caminata, volvimos al hotel no sin antes recordar que el siguiente día era el último en esta maravillosa ciudad.
 

GUÍA DE NUEVA YORK

 Aquí os dejo el mapa del recorrido de ese cuarto día.
 
 Como podéis ver Nueva York es una ciudad que tiene de todo y para todos los gustos. 
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2 thoughts on “Nueva York: Estatua de la Libertad y Zona Financiera”

  1. Claudia dice:

    Muy buen post. Gracias por compartirlo.

    1. Silvia Maldonado Moya dice:

      Me alegro que te haya gustado Claudia!! Muchas gracias por comentar, un Saludo.

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